El diseño de cualquier reforma de las pensiones es parte esencial de la agenda política de casi todas las economías desarrolladas, así como de muchos países en vías de desarrollo. Casi todos los países de la OCDE ya han puesto en marcha cambios en sus programas de pensiones desde 1990. Las reformas llevadas a cabo en la mayor parte de estos países se han dirigido fundamentalmente al desarrollo del llamado segundo pilar.

En España las reformas emprendidas en los últimos años han ido destinadas a abordar los problemas que presenta el primer pilar, en especial, a reducir la generosidad del mismo, quedando al margen el desarrollo del segundo y tercer pilar, con una baja implantación en nuestro país.

Con el presente trabajo, por tanto, se pretende ahondar en el debate sobre el necesario desarrollo de la previsión social complementaria en nuestro país, más concretamente, el segundo pilar, un pilar financiado por ahorro colectivo a través de la empresa que supone quizás la mejor solución a los problemas de envejecimiento de las sociedades avanzadas, aunque tiene el inconveniente de ser un sistema más susceptible a procesos inflacionarios y crisis financieras que conduzcan a bajos rendimientos reales de los activos financieros.

Ya está a su disposición una nueva actualización de nuestro Fondo Documental. Este mes se han incorporado 25 nuevas publicaciones (9 documentos, 8 buenas prácticas, 6 sobre indicadores y 2 de tipo legislativo). Entre ellas destaca un documento sobre las tendencias actuales de salud en la vida adulta y su relación con el envejecimiento, una serie de indicadores que analizan el desarrollo e interacción entre el envejecimiento global de la población y el aumento de las desigualdades dentro y entre generaciones y, por otro lado, unas buenas prácticas sobre la creación y desarrollo de un modelo que permita abordar de manera eficaz e integral los malos tratos a las personas mayores.

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Ya está abierta la convocatoria del Premio Edad&Vida 2016. Esta XIII edición tiene por temática: Gestión eficiente del ahorro tras la jubilación. Aprendizajes de modelos internacionales y guía de buenas prácticas.

El Premio Edad&Vida tiene como objetivo general promover la búsqueda de soluciones viables y eficaces para la mejora e innovación en la calidad de vida de las personas mayores. Esta edición está patrocinada por VidaCaixa.

El aumento de la longevidad y la situación actual de tipos de interés hace necesario desarrollar productos financieros y aseguradores que permitan maximizar el ahorro de las personas tras su jubilación.

Ante esta realidad, las entidades financieras y aseguradoras, así como la Administración, deberán desarrollar en los próximos años nuevos procesos de asesoramiento, productos y servicios para  incrementar el rendimiento del ahorro de las personas mayores y hacer frente de forma eficaz a los riesgos asociados a la inflación, longevidad y dependencia, y a los retos que supone invertir y gastar correctamente.

 

El envejecimiento de la población y el incremento de la longevidad presentan importantes retos para la sostenibilidad a largo plazo de los sistemas públicos de pensiones. En los últimos años, la mayor parte de países europeos, incluido España, han introducido reformas de mayor o menor calado en sus sistemas.

Desde la Fundación Edad&Vida queremos contribuir al debate sobre cómo mejorar la capacidad de económica de las personas mayores con propuestas enfocadas a mejorar la información y el asesoramiento en materia de pensiones, fomentar el ahorro durante la vida activa y optimizar la disposición de este ahorro durante la etapa de la jubilación.

Estas propuestas cuentan con el consenso de los miembros promotores y colaboradores de la Fundación: empresas, universidades, institutos de investigación y de las dos confederaciones de personas mayores del Estado: CEOMA y UDP, miembros del Patronato de Edad&Vida.

Eduardo Rodríguez Rovira
Presidente de Fundación Edad&Vida

Se está iniciando en Cataluña la desconexión entre la sanidad pública y privada que funcionaba correctamente hasta ahora y que puede llevar al colapso de la sanidad en la Comunidad. Llevada al límite en todo el país esta separación, el colapso del sistema sanitario sería total. ¿Cómo se podrían asumir por la gestión directa, aunque fuera parcialmente, 6 millones de urgencias, 14 millones de consultas, millón y medio de operaciones quirúrgicas, etc.?  Aunque sólo fuera porque la privada descarga del sistema público millones de intervenciones debería ser primada.

Soy usuario agradecido de la atención primaria del Sistema Nacional de Salud, que siempre me ha tratado a entera satisfacción. Pero cuando me han recomendado a mediados de octubre hacerme una prueba, al pedir fecha en el centro de salud, me la han concedido para finales de este mes, febrero. Como uno de los 10 millones de españoles afortunados que copagan un seguro médico privado me fui visto obligado a ir a mi aseguradora y proveedora y la prueba ha sido realizada rápidamente y la visita al especialista también inmediatamente. He aligerado las listas de espera pública de pruebas y especialistas que sin estas huidas del sistema serían realmente insoportables.

En la Comunidad Valenciana se trata de recuperar para la sanidad pública unas concesiones (Alzira, etc.) que funcionan más eficaz y efectivamente que el resto de la red sanitaria, como pasa en el caso de las listas de espera que son las mejores de toda la Comunidad. Las razones que respaldan esta decisión no son sanitarias, sino aparentemente ideológicas, pero la realidad es que los motivos son más groseros. Según el efímero comisionado de sanidad para el eficiente grupo La Ribera esta reversión es ¡¡la oportunidad para crear trabajo para meter a todos nuestros familiares, amigos y conocidos que estén sin trabajo!! 

Por fin se nos ha desvelado cuál es la verdadera razón de los partidarios de la gestión directa por parte de las Administraciones Públicas. No son razones de mejor servicio y calidad, de eficiencia, etc. que se proclaman en los debates sobre las ventajas de la gestión pública vs privada de la sanidad. Se trata de mantener el poder en manos de los sindicatos y los partidos políticos para enchufar (el presidente de CSIF dixit) a sus partidarios, aunque sea probable que se deteriore la calidad del servicio al primar estos criterios de selección. Es de señalar que los directamente implicados en la prestación clínica estén en contra de la decisión que facilita el nepotismo y sea el comité de empresa el que esté a favor de la administración.

Lo sospechábamos todos y no nos atrevíamos a decirlo, porque era muy fuerte, pero al destituido Sanfeliú se le ha escapado. Qué indiscreto

 

Eduardo Rodríguez Rovira
Presidente de Fundación Edad&Vida

Según recientes encuestas las pensiones son uno de los asuntos que preocupan hoy más a la ciudadanía española. Antes solamente los que se acercaban a edades próximas a la jubilación tenían esa preocupación, pero ahora afecta también a trabajadores más jóvenes, quienes temen que la tasa de reemplazo media de las pensiones sobre el salario, relativamente elevada en España comparada con los países de nuestro entorno, prosiga una tendencia decreciente.

Recientemente la OCDE ha publicado un interesante informe “Panorama de las pensiones en la OCDE 2016” con una serie de reflexiones y recomendaciones nada demagógicas ni populistas, que es lo que predomina actualmente, sino muy sensatas y realistas.

Son las contribuciones de los trabajadores – de una forma casi oculta para muchos ya que no la entregan después de recibirla, si no que se les retiene y se ingresa directamente en la Seguridad Social – lo que al cabo de los años se convertirá en sus pensiones. Es su propio dinero, no de los demás, ni es el Estado el que les regala una pensión, como puede parecerles a muchos por la forma en que se habla y se trata del sistema de pensiones.

Por ello la separación de la forma de financiación entre las pensiones contributivas (creadas con el sueldo de cada trabajador individual) y las no contributivas, que en realidad son ayudas asistenciales, no pensiones propiamente dichas, que se pagarán con los impuestos de todos, puede clarificar mucho la situación. Se resalta así el principio de que es el propio trabajador el que contribuye con parte de su salario a la futura pensión.

La OCDE de acuerdo con esta filosofía señala que la única forma de obtener mejores ingresos en el futuro es contribuir con más dinero y más años de trabajo. Los aumentos de tu pensión no deben de venir de los impuestos, que pagarían todos los demás, sino de tu contribución individual, ya sea a un fondo público o privado.

Precisamente la OCDE señala la tendencia al ahorro a fondos privados complementarios a la pensión pública, lo que es general en nuestro entorno. 13 países de la OCDE tienen fondos privados de pensiones que superan el 50% del PIB y la tendencia en todos los países es creciente. En España es solo el 14,3% de nuestro PIB, el puesto 19 de la OCDE, muy por debajo de nuestra posición económica. Seguimos muy atados a los activos inmobiliarios.

Eduardo Rodríguez Rovira
Presidente de Fundación Edad&Vida

El pasado mes de septiembre el pleno del Congreso aprobó la creación de la Comisión de seguimiento y evaluación de los acuerdos del Pacto de Toledo correspondiente a la XII legislatura para debatir fundamentalmente sobre la sostenibilidad del sistema de la Seguridad Social. Por su parte, en su discurso de investidura, el presidente Rajoy estableció como una de las prioridades de su gobierno la convocatoria de este Pacto. La Ministra Báñez ha señalado como ejes de su actuación dialogar y consensuar con moderación, crear empleo estable y garantizar la sostenibilidad del sistema de pensiones. Por último la semana pasada la comisión ha organizado el calendario de comparecencias. Efectivamente la prioridad es real.

Ya se anticipó que esta legislatura tenía que ser la legislatura del consenso por tratarse de un gobierno en minoría y el Pacto de Toledo es el mejor ejemplo histórico de un ámbito donde se ha tratado de evitar luchas partidistas y electorales con soluciones consensuadas. Estamos expectantes para ver el resultado de los debates que deberán traernos en la primavera una reforma razonable del sistema.

La gravedad de la situación es real. En un contexto en que la Comunidad Europea nos exige rebajar el fuerte déficit global –el mayor de Europa- el déficit del sistema este año es de 1,7% sobre el PIB, aunque se espera que en 2017 disminuya al 1,4%, cifra que podría mejorar si aumentara más de lo previsto el empleo y fuera de mayor calidad. Este déficit se produce en la partida más importante de nuestras cuentas públicas. En el futuro próximo la inevitable llegada a la jubilación de la generación del babyboom es una realidad que será insoportable financieramente, si no se toman medidas a tiempo. No parece que estemos ante una crisis transitoria.

Una opinión extendida es la del traspaso de las pensiones no contributivas del régimen de Seguridad Social al Presupuesto General, que nos recuerda el traspaso de la sanidad realizado en 1989, aunque en el caso actual esté más justificado por la no contributividad. Esto significaría necesariamente un aumento de impuestos.

Nos preocupa que muchas de las soluciones que se aportan se van desviando del concepto de un régimen de seguros pagados con las cotizaciones de los trabajadores, que deberían tener derecho a un fondo personal exigible (razón de ser del sistema de pensiones consistente en reducir el consumo y gasto en la edad activa para recogerlo con sus acumulaciones en la edad pasiva) a un sistema de protección social pagado con tributos a fondo perdido, en el que el principio de la contributividad se va diluyendo.

Seguramente la mejor solución a este problema será una combinación de todas las alternativas propuestas hasta ahora. La posibilidad de seguir trabajando después de la jubilación a la edad oficial, anunciada por Báñez, es una buena propuesta pues permitirá salir a la luz trabajos hasta ahora fiscalmente opacos (cerca del 15% según  estudios españoles y de Eurostat), proporcionando mayores ingresos al sistema. Es una iniciativa defendida de siempre desde estas líneas.

La creación de cuentas nocionales, conocidas por sus titulares, en las que se registran las contribuciones de cada individuo y a las que se les atribuye un interés virtual, que cuando se produce la jubilación se convierten en un conjunto de anualidades basadas en la esperanza de vida de su cohorte de edad, son compatibles con el régimen de reparto, pero se asemejan al sistema de los fondos de pensiones sin alguno de sus inconvenientes y recuperan el concepto de seguridad y ahorro. Existen en numerosos países o está siendo estudiada su implantación en países tan heterogéneos como Suecia o China.

La  tendencia que se observa en nuestro entorno es la de que esté garantizada una pensión mínima y se favorezca el ahorro, individual o a través de las empresas, incluso con aportaciones obligatorias. Según una reciente encuesta de Edad&Vida, 45% de los españoles mayores de 65 años tiene dificultades para llegar a final de mes y el 70% de los pensionistas sólo tienen como fuente de ingresos la pensión pública. Estimular el ahorro para la jubilación es una asignatura pendiente en España. El Pacto de Toledo lo debería tener en cuenta.