Vivimos en un país que tradicionalmente ha seguido unos hábitos nutricionales buenos para la salud. Se ha demostrado que la dieta mediterránea (elevado consumo de cereales, frutas, verduras, pescado y aceite de oliva) previene la aparición de muchas enfermedades crónicas y que las personas que la siguen tienen más posibilidades de vivir más y mejor.
Una alimentación variada, con todos los grupos de alimentos, ayuda a obtener todos los nutrientes que el cuerpo necesita para realizar todas sus funciones.
En la Guía de Alimentación y Nutrición para Personas Mayores, elaborada por la Fundación Edad&Vida, se aportan una serie de recomendaciones generales sobre hábitos nutricionales saludables entre los que se encuentran los siguientes:
- Debe seguir una dieta variada en la que se incluyan todos los grupos de alimentos.
- Coma lo necesario para mantener su peso recomendado según su altura (si es necesario, consúltelo a su médico).
- Si no puede masticar bien, modifique la consistencia o textura de los alimentos.
- Si ha de realizar alguna dieta especial (sin sal, baja en grasas, etc.), hágalo siguiendo siempre las indicaciones y consejos de su médico. Consúltele cualquier duda.
- Coma tres comidas completas al día (desayuno, comida y cena), aunque es recomendable realizar seis.
- Cocine la comida para hacerla lo más apetecible posible.
- Tómese el tiempo necesario para comer.
- Procure comer en compañía.
- Modere el consumo de sal y azúcar.
- Modere los fritos y el consumo de grasa.