La Fundación Edad&Vida, en su afán de mejorar la calidad de vida de las personas mayores, entiende la alimentación y la nutrición como aspectos centrales del bienestar de las personas. Así, se pretende responder a las necesidades nutricionales específicas sin perder de vista aquellos aspectos de la comida que más se valoran. En relación a las necesidades nutricionales, en Fundación Edad&Vida elaboramos “La Guía para la alimentación y la nutrición de las personas mayores” en la que se aporta, en un formato de fácil lectura y comprensión, una serie de recomendaciones específicas sobre alimentación e hidratación.

En cuanto a la parte más subjetiva y personal de la alimentación, las personas valoramos la alimentación y el acto de comer en función de tres dimensiones diferenciadas: emocional-racional, organoléptica y orgánica.

La primera engloba los significados, valores y actitudes que nos generan los alimentos asociando determinados platos a unas fechas o eventos específicos, por ejemplo pasteles y bizcochos con fiestas o celebraciones. La segunda tiene que ver con el placer que se puede obtener a través de las comidas. Finalmente, la dimensión orgánica se refiere a la tolerancia, aceptación y efecto de los alimentos en el funcionamiento de los diferentes órganos de la persona que los consume.

En una reciente guía titulada “Comer puede seguir siendo un placer. Alimentación centrada en la persona”, elaborada por la Fundación Edad&Vida se pretende aportar información de aquellos aspectos que las propias personas mayores han calificado como importantes en su alimentación, tales como los hábitos alimentarios y esas costumbres diferenciales de cada momento del día e ingesta que marcan la diferencia entre la satisfacción de meras necesidades nutricionales y el placer de alimentarse.

Madrid, 1 de marzo de 2019.

El patronato de la Fundación Edad&Vida se ha reunido en un acto privado con la secretaria de Estado de Servicios Sociales, Ana Lima, para trasladarle su visión acerca de los principales retos que conlleva el progresivo envejecimiento de la población y recordarle la necesidad de un modelo de gestión que tenga en cuenta los cambios que se avecinan, entre ellos, un incremento importante de la cronicidad, la pluripatología y las situaciones de dependencia.

El encuentro se enmarca en la línea de actividad de diálogo y relación con las Administraciones llevada a cabo desde hace años por Edad&Vida en todo lo referente a la mejora de la calidad de vida de los mayores. En este caso, el contenido central de la reunión ha sido el hecho de que la Secretaría de Estado de Servicios Sociales, como tal y a través del IMSERSO, articule la participación de la Administración General del Estado en el sistema para la Autonomía y Atención a la  Dependencia.

El  patronato de la Fundación Edad&Vida considera que cualquier propuesta reorganizativa que permita mejorar la atención sociosanitaria y la calidad de vida de las personas que viven en los centros residenciales debería contar con iniciativas legislativas solventes y consensuadas, integrar la colaboración público-privada, y disponer de un gasto eficiente de los recursos, entre otras cuestiones.

Para Edad&Vida, la solución se ha de encontrar en una necesaria coordinación e integración de los servicios sociales y de los servicios sanitarios, aprovechando la posibilidad de combinar adecuadamente los recursos sociales y los sanitarios que sirvan para garantizar la calidad de la atención prestada y mejorar la calidad de vida.

Pie de foto: La secretaria de Estado de Servicios Sociales, Ana Lima, flanqueada (de izda. a dcha.) por el presidente de la Fundación Edad&Vida, Joaquim Borrás; el presidente del Comité de Programa del VII Congreso Internacional Dependencia y Calidad de Vida, Josep María Via; Fernando Enríquez, en representación de VidaCaixa y, al fondo, el presidente del Comité Asesor de la Fundación Edad&Vida, Eduardo Rodríguez Rovira

Fundación Edad&Vida ha reunido, en la sede de Esteve, a diversos representantes de sociedades científicas y colegios profesionales (CGE, CGCF, CGTS, SCGiG, SEMER, SEMERGEN, SEEGG, SEGG, SEFH, SEFAC), asociaciones de pacientes y representantes de las personas mayores (CEAFA, FATEC), prestadores de servicios (ACES, ACRA, AESTE, CEAPS, Consorci Sanitari i Social de Catalunya, DKV, DomusVi, Eulen Sociosanitario, ICO, Fundación Mémora, PSN, Quirónsalud, SegurCaixa Adeslas) y proveedores de medicamentos, de productos sanitarios y de nutrición enteral (Esteve, Hartmann, Nestlé HealthScience) en el marco del proyecto que coordinamos desde inicios de 2018 en el que se revisa el modelo asistencial y de asistencia farmacéutica en centros residenciales para personas mayores.

El objetivo del proyecto es analizar la situación actual, detectar y describir los principales retos y proponer posibles soluciones que permitan mejorar la atención sanitaria y la calidad de vida de las personas que viven en estos centros residenciales. Al mismo tiempo que dar visibilidad a la atención sanitaria (médica, funcional y farmacéutica) que se realiza en ellos para que se considere como un nivel asistencial intermedio dentro del Sistema Nacional de Salud.

En la reunión se presentó el análisis que los diferentes participantes hicieron sobre el estado actual y los retos de futuro a los que se enfrentan los actuales centros residenciales para personas mayores. Se debatieron con detalle aspectos relativos a la atención sociosanitaria (modelo asistencial y carga sanitaria soportada en ellos, el rol de los diferentes profesionales asistenciales, la relación y coordinación con otros niveles asistenciales, los sistemas de acreditación existentes a nivel estatal y la financiación de estas plazas), asistencia farmacéutica (diferentes modelos existentes a nivel estatal sobre la prescripción y orden médica de estos productos, la compra y su financiación, el depósito y dispensación personalizada de estos productos, programas de formación e investigación y la integración del farmacéutico dentro del equipo asistencial del centro) y la atención al final de la vida (procesos de identificación de personas en situación de necesidad de atención paliativa, las necesidades específicas de estas personas, los protocolos y guías asistenciales existentes, la relación con otros niveles asistenciales y la utilización de productos sanitarios, farmacológicos y dietoterápicos específicos) que se presta en los centros residenciales.

Toda esta información se plasmará en un documento de posicionamiento que podrá ser firmado por todas las entidades participantes en el proyecto y por aquellas que no han podido hacerlo y que compartan el enfoque presentado. Posteriormente, se realizará una amplia difusión del mismo entre los profesionales del sector y administraciones públicas competentes persiguiendo aumentar la conciencia sobre este asunto y generar consensos amplios que permitan mejorar la prestación de cuidados a personas en entorno residencial.

Finalmente, con el objetivo de evidenciar la labor profesional desempeñada por estos centros, se presentaron los objetivos de una serie de futuros estudios científicos a gran escala que explicitarán con resultados objetivos, cuantitativos y cualitativos, la situación actual del sector a nivel estatal. Dichos estudios se centrarán en los diversos aspectos tratados en el proyecto y servirán para analizar la eficacia y eficiencia de los diferentes modelos existentes tanto a nivel económico como en los resultados conseguidos en salud y calidad de vida de las personas atendidas.

En Fundación Edad&Vida hemos desarrollado un documento con los principales resultados obtenidos en una serie de grupos focales realizados con personas mayores de ambos géneros que vivían en su propio domicilio o en centros residenciales especializados, en los que se analizan sus hábitos y otros aspectos que ellos mismos identificaban como prioritarios para garantizar su bienestar y satisfacción en el acto de comer. Se recogen, en este texto, sus preferencias sobre los horarios, utillaje y contexto de las diferentes ingestas diarias.

Por otro lado, se incluyen una serie de consejos para garantizar la satisfacción con la alimentación en determinadas situaciones tales como problemas de masticación, restricciones dietéticas o indicaciones para ajustar la comida a las preferencias de las personas.

El objetivo de este texto es dotar a las propias personas mayores, a sus cuidadores, familiares y profesionales, de una serie de orientaciones sencillas, simples y ajustadas a sus hábitos y deseos que permitan mantener la satisfacción con la alimentación.

Pensionistas de toda España, coincidiendo con la celebración este lunes del Día Internacional de las Personas Mayores, volverán a tomar las calles para reivindicar el futuro de sus jubilaciones. Consenso, transparencia y solidaridad intergeneracional son, según la Fundación Edad&Vida, algunas de las claves para alcanzar un acuerdo que garantice el poder adquisitivo y el valor de las pensiones a largo plazo.

El Gobierno admitía la semana pasada que el actual sistema de la Seguridad Social sólo es viable para los próximos diez años. “Se ha de conseguir establecer las fuentes de financiación que posibiliten eliminar el déficit de la Seguridad Social, estimado en más de 18.000 millones de euros en 2017”, puntualiza Edad&Vida.

Todos los expertos coinciden en que alcanzar el equilibrio financiero de la Seguridad Social implica crear más y mejor empleo, con mayores remuneraciones, además de introducir nuevas reformas que permitan mejorar los ingresos del sistema y reducir los gastos. De momento, la ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, ya ha adelantado que utilizarán el Fondo de Reserva de la Seguridad Social para hacer frente a parte de la paga extraordinaria de diciembre de los pensionistas.

Desde Edad&Vida, a partir de un debate constructivo entre las asociaciones de personas mayores y los representantes del pacto de Toledo de las formaciones del PP, PSOE, PODEMOS y PdeCAT, se reclama volver al consenso y que se apueste por la transparencia.

Para Mª José Abraham, directora general de Edad&Vida, “la economía debe mejorar para que crezcan la inversión en formación y salarios, especialmente los de los jóvenes, quienes serán los que soportarán el peso del coste de las pensiones futuras, los garantes del sistema y de la solidaridad intergeneracional”, añade.

DESEQUILIBRIO DEMOGRÁFICO

En opinión de la Fundación Edad&Vida, cualquiera de las fórmulas que se elijan deberá tener en cuenta el aspecto demográfico, esto es, el incremento de la esperanza de vida, y sus consecuencias. Según datos del Padrón Continuo (INE) hay casi nueve millones de personas con 65 y más años, es decir más del 18% del total de la población. Además, los octogenarios ya representan el 6% de toda la población española, un grupo que seguirá ganando peso en los próximos años.

Según pronostican en el ‘Informe Envejecimiento en Red 2017’, del CSIC, en 2066 habrá más de 14 millones de personas mayores. “Tendremos más pensionistas y cobrarán durante más tiempo, por tanto, la necesidad de recursos será mayor. También lo será reforzar un nuevo contexto sociosanitario que permita hacer frente a la cronicidad y a la dependencia resultantes de esa población más envejecida, profesionalizar a los cuidadores e invertir en investigación”, explican desde la Fundación Edad&Vida.

SOLUCIONES FINANCIERAS ADAPTADAS

Además de las acciones emprendidas por el Ejecutivo para hacer frente al reto que supone el incremento de la esperanza de vida, la Fundación Edad&Vida sugiere que las entidades financieras y aseguradoras deberán desarrollar soluciones y productos innovadores que permitan maximizar el ahorro/patrimonio en la etapa de la jubilación para adaptarse a la longevidad de las personas y a las potenciales situaciones de dependencia.

De este modo, transparencia, incentivos para el ahorro y envejecimiento activo son “tres claves fundamentales que no pueden pasarse por alto”. “Es muy importante que los ciudadanos tengan información de la pensión que van a percibir en el momento de su jubilación y puedan valorar la necesidad de tomar medidas complementarias con la antelación suficiente”.

Asimismo, Edad&Vida sustenta la necesidad de que los ciudadanos que están en etapa activa estén formados financieramente. “Han de ser conscientes de la necesidad de ahorrar a largo plazo y empezar a hacerlo lo antes posible”. “La Administración debe realizar un esfuerzo por formar financieramente a la ciudadanía, desde la juventud hasta la jubilación, para que puedan tomar las decisiones económicas adecuadas”, detallan.

Además, desde la Fundación Edad&Vida inciden en que el envejecimiento activo debe comenzar a formar parte de la cartera de las distintas administraciones, empresas y la sociedad, en general. “Llegar a una edad adulta en las mejores condiciones económicas, psicológicas y físicas deberá ser prioritario para los ciudadanos y para el conjunto de la sociedad, especialmente para la Sanidad y la Economía, ya que el grueso de la población estará constituido por personas mayores”, concluyen.